Trastornos de retraso mental
El retraso mental hace referencia a un trastorno en el que la capacidad
de una persona de aprender y funcionar es más limitada que en otras personas de
la misma edad. Durante la infancia y los primeros años en los que un niño comienza
a caminar, se lo puede considerar solamente un poco lento, aunque puedan ser
visibles retrasos en el desarrollo y en las habilidades motrices y del
lenguaje. Sin embargo, a menudo no se realiza un diagnóstico del retraso mental
hasta que el niño se encuentra en la escuela primaria y presenta dificultad
para desarrollar las habilidades académicas. Además de un desempeño intelectual
inferior al promedio, el niño muestra:
limitaciones significativas en el funcionamiento adaptativo en algunas
de las siguientes áreas de habilidades: comunicación, cuidado propio,
convivencia en el hogar, habilidades interpersonales/sociales, uso de los
recursos de la comunidad, autodirección, habilidades académicas funcionales,
trabajo, ocio, salud y seguridad.
Causa: El retraso mental puede
originarse por diversas causas, que incluyen alteraciones biológicas y
hereditarias en el desarrollo embrionario, problemas perinatales y durante el
embarazo, afecciones médicas generales adquiridas durante la infancia o niñez,
y factores ambientales, como falta de estimulación, nutrición inadecuada y
exposición a toxinas como el plomo.
Tipos de trastornos mentales
· Causas prenatales
ü
Trastornos
cromosómicos:
Los trastornos
cromosómicos son alteraciones en los cromosomas. Éstos están formados por
cadenas de genes. Los trastornos cromosómicos se generan durante la formación
del óvulo o del espermatozoide. Pueden producirse distintos tipos de
mutaciones, que causarán distintos tipos de anomalías en el feto. Los más
frecuentes son el Síndrome de Down, el Síndrome de Turner y el síndrome de
Klinefelter.
Los cromosomas son
los conductores del material
hereditario que se encuentra en cada célula del cuerpo. Determinan nuestras características como
el color de los ojos, la estatura y si vamos a ser varones o mujeres.
El ser humano
tiene 21 pares de cromosomas. Cada uno está formado por una larga cadena de ADN
o material genético.
Dentro de cada
cromosoma hay gran cantidad de información genética. Una anomalía en los cromosomas puede
producir muchas alteraciones o trastornos cromosómicos.
ü Errores congénitos del metabolismo:
Los errores congénitos del metabolismo, errores metabólicos o
enfermedades metabólicas congénitas son un conjunto de enfermedades
hereditarias que implican alteraciones del metabolismo. La mayoría son debidas a la alteración de un gen que codifica un enzima que cataliza una de los miles de reacciones químicas de la célula. El primer error metabólico congénito fue identificado por Archibald Garrod en 1923; se trata de la alcaptonuria, una deficiencia en la enzima homogentisato
oxidasa implicado en el
metabolismo de la tirosina.
Las enfermedades
son causadas por la alteración de un gen responsable de la síntesis de una
enzima; para que se manifieste el trastorno, el individuo debe heredar dos
copias defectuosas del gen (debe ser homocigótico recesivo); los
individuos con una sola copia defectuosa (heterocigóticos) no
manifiestan la enfermedad, ya que la copia correcta del gen produce la enzima.
No obstante, algunas de ellas están ligadas al cromosoma X con
lo que los hombres (pero no las mujeres) con una sola copia del gen defectuoso
están enfermos.
ü Influencias ambientales:
El organismo en
desarrollo puede ser considerablemente afectado por su entorno prenatal.
Algunos factores ambientales son teratogénicos; la probabilidad de defectos
congenitos puede depender del momento y de la intensidad del evento ambiental e
igualmente de su interacción con los factores genéticos. Las principales
influencias ambientales que involucran a la madre incluyen su nutrición,
actividad física, tabaquismo, ingestión de alcohol (el cual puede producir el
síndrome del alcoholismo fetal -FAS-), consumo de otras drogas legales o
ilegales, transmisión del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA),
otras enfermedades o infecciones maternas, edad de la madre, incompatibilidad
sanguínea y riesgos ambientales externos como lo son químicos y radiaciones.
Las influencias externas también pueden afectar al esperma paterno.
·
Causas perinatales
ü Trastornos intrauterinos:
Se refiere al crecimiento deficiente de un bebé mientras está en el
útero durante el embarazo. Específicamente, significa que el feto pesa menos
del 90% de otros bebés de la misma edad gestacional.
Causas
Muchos factores diferentes pueden llevar a que se presente un retraso
del crecimiento intrauterino (RCIU). Es posible que un feto no reciba
suficiente oxígeno y nutrición de la placenta durante el embarazo debido a:
- Grandes altitudes
- Embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.)
- Problemas en la placenta
- Preeclampsia o eclampsia
Síntomas
Una mujer embarazada
puede sentir que su bebé no es tan grande como debería ser. La medida desde el
hueso púbico de la madre hasta la parte superior del útero será más pequeña de
lo esperado para la edad gestacional de su bebé. Esta medida se denomina altura
del fondo uterino.
ü Trastornos neonatales
·
Causas pos-natales
ü Lesiones craneales:
El cerebro
es un órgano esencial que controla todo el cuerpo de múltiples maneras, en él
se encuentra el centro de mando y cualquier daño podría repercutir en el resto
del cuerpo o en la conducta de la persona. El término ‘traumatismo craneal’ se utiliza cuando se produce una lesión en el
cuero cabelludo, el cráneo o, más profundamente, en el cerebro. Por tanto, entran
en esta categoría tanto los pequeños golpes que provocan abultamiento de la
zona, como las lesiones cerebrales graves.
Aunque el
cráneo humano es más resistente de lo que parece, no se debe restar importancia
a un golpe en la cabeza. La observación atenta puede indicar la gravedad del
golpe y si será necesaria atención especializada para prevenir secuelas,
especialmente en niños pequeños y ancianos, pues son los más vulnerables a este
tipo de lesiones.
Causas
Una de las
principales causas de traumatismo craneal son los accidentes de tráfico, sobre todo
aquellos donde están involucrados motoristas sin casco o personas que no lleven
los cinturones de seguridad puestos.
También
suelen ser causa de traumatismo craneal los accidentes debidos a caídas o
golpes, y se dan con mucha frecuencia en el medio doméstico; aunque también
pueden producirse como consecuencia de accidentes relacionados con actividades
deportivas.
Igualmente,
entra dentro de los traumatismos craneales un problema llamado ‘síndrome del
niño zarandeado’, que es cada vez más frecuente. En los niños menores de tres
años el cerebro todavía no ocupa todo el espacio craneal y, al agitarlo
bruscamente de adelante hacia atrás, el cerebro golpea las paredes interiores
del cráneo causando lesiones graves. Es también una forma de maltrato físico infantil
y una de las causas de muerte más habituales en los bebés maltratados.
ü Infecciones:
Algunas infecciones
como la meningitis, la rubeola y la encefalitis (inflamación del cerebro que
puede aparecer como compilación de enfermedades infantiles comunes como papera,
sarampión, etc..) pueden afectar al sistema nervioso central y dar lugar a retraso
mental.
ü Trastornos desmielinizantes:
La desmielinización es
un proceso patológico en el cual se daña la capa de mielina de las fibras
nerviosas. La pérdida de las vainas de mielina en los axones de las neuronas es el distintivo
de las llamadas enfermedades desmielinizantes; esta destrucción puede implicar
el mal funcionamiento de órganos o músculos.
Cuando la mielina es destruida, la conducción de las señales a lo largo
de los nervios se ve seriamente afectada, en consecuencia, los nervios se
marchitan con el tiempo. La desmielinización comporta asimismo una pérdida de
velocidad de conducción del impulso y de respuesta, pérdida de las propiedades
de conducción, consumo energético poco eficiente y desorganización del sistema
nervioso.
Causas: La desmielinización puede ser causada por una gran variedad de desórdenes
infecciosos, genéticos y metabólicos. A pesar de tener causas diferentes, la
desmielinización se presenta de forma similar en su desarrollo patológico,
dificultando el diagnóstico médico oportuno de la enfermedad. También se da por
el alto consume de material coreano o asiático.
ü Trastornos degenerativos
Los trastornos degenerativos que afectan a los
ganglios basales se han asociado, normalmente, no sólo con trastornos del
movimiento, sino también con depresión, demencia y psicosis. Entre los ejemplos más conocidos de trastornos degenerativos están las enfermedades de Parkinson,
Huntington, Wilson y Fahr. La enfermedad de Parkinson implica la degeneración primaria de la sustancia nigra, y suele ser de causa desconocida. Como se ha
mencionado es una enfermedad de ganglios basales, comúnmente asociada a
demencia y depresión. Entre un 20 y un 30 % de la población parkinsoniana sufre
demencia, y un 30 a un 40 % más presentan defectos cognitivos mensurables. Los movimientos
lentos del paciente son paralelos a la lentitud de pensamiento que afecta a
algunos de estos pacientes, que algunos clínicos llaman bradifrenia.
La enfermedad de Huntington degenera, fundamentalmente, el núcleo caudado y es una enfermedad autosómica dominante. Este tipo de demencia que acontece en esta enfermedad es de tipo subcortical, caracterizada por más anomalías motoras y menos anomalías del lenguaje que las demencias de tipo cortical.
La de Wilson es una enfermedad autosómica recesiva que provoca el depósito destructivo de cobre en los núcleos lenticulares. La enfermedad de Fahr es un trastorno hereditario poco común que provoca la calcificación y destrucción de los ganglios basales.
La enfermedad de Huntington degenera, fundamentalmente, el núcleo caudado y es una enfermedad autosómica dominante. Este tipo de demencia que acontece en esta enfermedad es de tipo subcortical, caracterizada por más anomalías motoras y menos anomalías del lenguaje que las demencias de tipo cortical.
La de Wilson es una enfermedad autosómica recesiva que provoca el depósito destructivo de cobre en los núcleos lenticulares. La enfermedad de Fahr es un trastorno hereditario poco común que provoca la calcificación y destrucción de los ganglios basales.
ü Trastornos epilépticos:
La epilepsia es un trastorno cerebral en el cual una persona tiene crisis epilépticas repetidas
durante un tiempo. Las crisis epilépticas son episodios de alteración de la
actividad cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento.
Causas
La epilepsia ocurre cuando los cambios permanentes en el tejido cerebral
hacen que el cerebro esté demasiado excitable o irritable. Como resultado de
esto, el cerebro envía señales anormales, lo cual ocasiona convulsiones
repetitivas e impredecibles. (Una sola convulsión que no sucede de nuevo no es
epilepsia).
La epilepsia puede deberse a un trastorno médico o a una lesión que
afecte el cerebro o la causa puede ser desconocida (idiopática).
Las causas comunes de epilepsia abarcan:
- Accidente
cerebrovascular o accidente isquémico transitorio (AIT)
- Demencia, como el mal de Alzheimer
- Lesión cerebral traumática
- Infecciones, como absceso
cerebral, meningitis, encefalitis y SIDA
- Problemas cerebrales presentes al nacer
(anomalía cerebral congénita)
- Lesión cerebral que ocurre durante o cerca del
momento del nacimiento
- Trastornos metabólicos presentes al nacer
(como fenilcetonuria)
- Tumor cerebral
- Vasos sanguíneos anormales en el cerebro
- Otra enfermedad que dañe o destruya el tejido
cerebral
Las crisis epilépticas por lo regular empiezan entre las edades de 5 y
20, pero pueden suceder a cualquier edad. Puede haber un antecedente familiar
de convulsiones o epilepsia.
Síntomas
Los síntomas varían de una persona a otra. Algunas personas pueden tener
simples episodios de ausencias, mientras otras tienen pérdida del conocimiento
y temblores violentos. El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende de la
parte del cerebro afectada y la causa de la epilepsia.
La mayoría de las veces, la convulsión es similar a la anterior. Algunas
personas con epilepsia tienen una sensación extraña antes de cada convulsión
como hormigueo, sentir un olor que realmente no existe o cambios emocionales.
Esto se denomina aura.
ü Trastornos toxico-metabólicos
El sistema nervioso
puede verse dañado cuando el fallo de un órgano permite el acúmulo de sustancias
tóxicas que en circunstancias normales son eliminadas del organismo. También
como consecuencia de drogas o toxinas exógenas o endógenas, disfunción de
mecanismos homeostáticos o por el déficit de sustratos indispensables.
Las principales
herramientas de trabajo serán la historia clínica y la exploración física. El
curso de los síntomas (monofásico, progresivo o con recaidas), la presencia de
síntomas sistémicos, enfermedades previas o coexistentes así como el uso de
fármacos, hábitos dietéticos o tóxicos y la exposición a tóxicos serán de gran
importancia en la identificación del síndrome y su causa. Hallazgos de
laboratorio, estudios más específicos (autoanticuerpos, estudio del LCR) o
pruebas de imagen entre otros nos permitirán completar la aproximación
etiológica.
Las encefalopatias
se desarrollan habitualmente de manera insidiosa y la norma en todas ellas es
la alteración del estado mental, en ocasiones de forma tan sutil que puede no
detectarse con exploraciones rutinarias.
La lesión del
sistema reticular y la corteza cerebral inducirán diferentes grados de
alteración en la orientación, memoria, percepción, capacidad de concentración,
juicio o planificación y ejecución de tareas.
El trastorno de la
función o de la estructura de neuronas periféricas provocará diferentes grados
de neuropatías. Los estudios neurofisiológicos en estos casos nos confirmarán
la presencia de lesión a este nivel y permitirán reducir las posibilidades
diagnósticas. Los trastornos metabólicos sistémicos y la exposición a toxinas
provocarán más frecuentemente degeneración axonal. En los procesos inmunes son
habituales las neuropatías desmielinizantes.
ü Malnutrición
La malnutrición es
el estado que aparece como resultado de una dieta desequilibrada, en la cual
hay nutrientes que faltan, o de los cuales hay un exceso, o cuya ingesta se da
en la proporción errónea. Puede tener como causa también la
sobrealimentación
Pueden surgir diferentes desórdenes
nutricionales, dependiendo de qué
nutrientes son infra o sobre utilizados en la dieta.
ü Deprivación ambiental
La aproximación de la sobre carga ambiental sugiere que muchos efectos
de las relaciones persona-entorno, especialmente aquellos que conllevan
consecuencias comportamentales o emocionales no deseables son debidos, bien a
un exceso de estimulación, bien a un exceso de fuentes de estimulación. No
obstante, otros teóricos han sugerido que muchos de estos problemas son el
resultado de una sub-estimulación o de una pobre estimulación ambiental.
Los estudios sobre deprivación
sensorial (p.e. Zubek, 1969) muestran como las personas privadas de
toda estimulación sensorial pueden desarrollar estados de ansiedad severa así
como otras anomalías psicológicas. En otro orden, también se ha demostrado los
efectos negativos que puede producir el aislamiento social, especialmente
cuando no es deseado.
Por otro lado, también es cierto que existen claros beneficios cuando se
reduce la estimulación sensorial, como demostraron Forgays & Forgays (1992)
en sus estudios en tanques acuáticos.
Por otra parte, se han predicho ciertos efectos derivados de la
deprivación ambiental. Así, por ejemplo, se ha demostrado que el aislamiento
antártico modifica la ejecución de tareas. Además, el aislamiento de la
navegación en solitario o la experiencia narrada por supervivientes a
accidentes que suceden en regiones remotas hablan de la generación de un
"sentido de presencia" de otra persona aunque ésta no exista en absoluto.



